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Por qué no he echado de menos al psicoanálisis en mi carrera

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6 minutos de lectura

COMO YA SABES, HE ESTUDIADO PSICOLOGÍA en la Universidad de Málaga (España), y no, apenas he visto psicodinámica (psicoanálisis) durante este grado. Esto no es Argentina. En este artículo te hablaré de las razones por las que no he echado en falta tener un bagaje en psicoanálisis durante mis estudios.

 

Una píldora sobre psicoanálisis: Freud y Lacan 

No hace falta que te diga que hay mucha información en internet sobre estos dos autores, de entre la cual he hallado este Prezi interesante que compara a ambos psicoanalistas con Melanie Klein, experta en el desarrollo infantil y fundadora de la Escuela Inglesa de Psicoanálisis.

 

En resumidas cuentas, debemos a Freud la creación del psicoanálisis. Destaco sus teorías sobre el ello (o las pulsiones inconscientes, nuestros deseos más íntimos; obedece al principio de placer o gratificación instantánea), el yo (el que media entre el ello y el superyó, reprime al ello mediante los mecanismos de defensa y obedece al principio de realidad; hacer lo que nos conviene) y el superyó (entiéndase este último no como un ego inflado, sino cómo las normas sociales nos limitan y determinan mentalmente al interiorizarlas; se guía por el principio del bien: lograr lo bueno y evitar lo malo). Por otra parte, Freud habla por primera vez sobre la sexualidad infantil y cómo nos afecta en la edad adulta. Su bestseller es La interpretación de los sueños (1900).

De Lacan he de reconocer que apenas he leído nada, pero sí que vi alguna de sus conferencias en un documental. La impresión que me dio este autor (del que no discuto su importancia histórica y su posterior influencia) es que me parece un tipo con mucha prepotencia intelectual, el típico profesor pedante que se cree alguien por tener mucha formación (mera impresión mía, nada más). Lacan destacó por su visión del lenguaje en nuestra formación psíquica y por dar una nueva interpretación a la teoría del Freud. La mayoría de los expertos coincide en que es un autor difícil y que hay que releerlo con detenimiento para captar bien su mensaje. Su mejor obra es Escritos (1966).

 

Lo que se ha visto de psicoanálisis en el grado

De lo poco que he visto ha sido en la asignatura Introducción a la Psicología, donde se hablaba que de las críticas de Karl Popper a Sigmund Freud por que la teoría psicoanalítica no se puede falsear, y por tanto no cumple con uno de los principios del método científico: el de refutabilidad, es decir, que toda proposición científica puede ser falsada (Popper, 1983), ya que la ciencia está en constante evolución: no es lo mismo una teoría de hace 50 años que una actual y que una de dentro de 50 años, gracias a los constantes avances de la técnica que permite que podamos afinar cada vez más nuestras comprobaciones empíricas.

En lo que respecta al otro principio del método científico, el de replicabilidad, el psicoanálisis tampoco sale muy bien parado, debido a que muchos de sus casos famosos son muy peculiares y subjetivos. Es difícil que se den los mismos casos de neurosis (alteraciones emocionales sin lesión física que provocan malestar mental) en personas distintas. Cada paciente es un mundo.

Nos explicaron la dos tópicas de Freud y su influencia en sus discípulos. En la otra asignatura, Tratamiento Psicológico, vimos más o menos un repaso de la asignatura de Introducción. Casi nada. Los profesores nos explicaron que esto obedece a los paradigmas que se aplican en España y gran parte del mundo; es decir, en la actualidad se aplica sobre todo el paradigma cognitivo-conductual, con el que estoy en gran parte totalmente de acuerdo, ya que es necesario cambiar los pensamientos, cómo nos hablamos, etc., para intervenir posteriormente en la conducta y crear nuevos comportamientos saludables. Además, tiene mucho respaldo empírico.

 

Conclusión

Por lo tanto, lector, alma curiosa, persona interesada por estos saberes, no echo de menos un paradigma, pese a su gran influencia en el mundo y en la cultura, que carece de respaldo empírico y que solo nos proporciona algunas explicaciones útiles —como el inconsciente— para comprender la idea del funcionamiento de la mente. Lo de la fase oral, anal y sexual, el ello, yo y superyó, hoy en día —y con todos los avances en neurociencias—, no resultan teorías lo suficientemente explicativas para abordar todo lo complejo de la realidad.

Estoy algo agradecido, sin embargo, con esta corriente, porque para mí —al igual que para muchos psicólogos y profesores de ciencias del comportamiento— ha sido el detonante de las primeras lecturas sobre psicología que he abordado hace ya varios lustros. Una barquita con la que he podido llegar a la otra orilla del río del conocimiento psicológico y que he dejado atrás. Para mí, el psicoanálisis queda relegado a un mero entretenimiento cultural. Supongo que si eres de Argentina discreparás con lo que acabo de contar. Opines lo que opines, sería interesante que me dejases algún comentario constructivo, así todos nos enriqueceremos.

 

Referencias bibliográficas

  • Begue, E. (12 de junio de 2017). T3. Cuadro Comparativo [diapositivas de Prezi]. Recuperado de https://prezi.com/zcsukoeepycn/t3-cuadro-comparativo/#
  • Freud, S. (2000) [1900]. La interpretación de los sueños. Madrid: Biblioteca Nueva.
  • Lacan, J. (2013) [1966]. Escritos 1. Madrid: Biblioteca Nueva.
  • Popper, K. (1983) [1963]. Conjeturas y refutaciones. Buenos Aires: Paidós.
  • Imagen.

 

 

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